Web Side JOLUVEGSOT
Imagen
Web Side JOLUVEGSOT
   
Web Side JOLUVEGSOT
Descripción de Productos OMNILIFE
Productos
Web Oficial OMNILIFE
Haga clic
Blog E.M.I. Ing. Jorge Luis Vega Soto
Haga clic
Web Oficial ANGELISSIMA
Haga clic
imagen
GENTE QUE CUIDA A LA GENTE
En Omnilife nos agrada cuidar a la gente y por ello siempre le decimos lo siguiente a fin de que estén saludables y así puedan disfrutar de la vida en plena armonía con su projimo y la naturaleza.
No se piensa seriamente en la salud, hasta que uno cae enfermo.
Ser sano no significa sólo la ausencia de enfermedad, ser realmente
sano significa tener la alegría de vivir y la habilidad de disfrutar plenamente de cualquier actividad.
HIPÓCRATES considerado el padre de la medicina solia decir : "las enfermedades provienen de la falta de habilidad del ser humano de digerir bien los alimentos y de no poder eliminar bien los desechos".
Este concepto es la base de toda la filosofía moderna de la salud por medios naturales.
Investigaciones cientificas muestran que las costumbres alimenticias están directa y definitivamente relacionadas con las enfermedades crónicas y degenerativas.
imagen
LA DIETA Y EL AMBIENTE EN QUE VIVIMOS JUEGAN UN PAPEL IMPORTANTE EN NUESTRA SALUD
imagen
El ambiente influye inevitablemente en la alimentación, en muchos casos de forma positiva, pero también en muchos otros de forma negativa. Además de afectar directamente a la disponibilidad de los alimentos, esta influencia puede tener también repercusiones culturales respecto a la elección de los alimentos;nutricionales, como, por ejemplo, posibles déficits asociados a una determinada área geográfica; así como de tipo toxicológico por la eventual presencia de contaminantes o, más ampliamente, de xenobióticos en los alimentos. La palabra xenobiótico deriva del griego "xeno" ("extraño" ) y "bio" ("vida"). Se aplica a los compuestos cuya estructura química en la naturaleza es poco frecuente o inexistente debido a que son compuestos sintetizados por el hombre en el laboratorio. La mayoría han aparecido en el medio ambiente durante los últimos 100 años.
Los procesos más importantes por los que se degradan los compuestos xenobióticos son la fotodegradación por radiaciones solares, los procesos de oxidación y reducción química y la biodegradación por los microorganismos. Pero debido a su estructura inusual, algunos xenobióticos persisten mucho tiempo en la biosfera sin alterarse y por eso se dice que son recalcitrantes a la biodegradación, llegando a ser contaminantes. La razón fundamental de que muchos compuestos sintéticos no sean fácilmente biodegradables radica en la gran estabilidad de su estructura química. Muchos compuestos sintéticos tienen estructuras químicas distintas a las de compuestos naturales, pero incluso los que tienen estructuras similares a las naturales suelen contener modificaciones que los hacen muy estables. Esto hace que las capacidades degradativas de los seres vivos actúen más lentamente.
Pese a que es innegable que el ambiente es el principal suministrador de xenobióticos a los alimentos, cabe no olvidar que, de forma natural, algunos de ellos, sobre todo los vegetales, contienen microcomponentes que, en dosis relativamente elevadas y/o en ciertas condiciones, pueden ocasionar efectos indeseables que pueden, incluso, llegar a ser tóxicos para el consumidor.
Cuando se plantea la relación entre alimentos y ambiente, inmediatamente se piensa sólo en los efectos negativos. Ciertamente, la contaminación del ambiente constituye en la actualidad un problema importante, que requiere actuaciones específicas, y el hecho de que los alimentos conformen, a fin de cuentas, un eslabón más de la cadena ambiental hace que no puedan aislarse de esta contaminación. No obstante, sería injusto no reconocer que la influencia ambiental en nuestra alimentación es mucho más compleja y no sólo tiene connotaciones negativas, sino que, en muchos casos, también se dan interacciones positivas.

Cuando se evalúa un alimento, no sólo se tienen en cuenta su valor nutritivo y sus cualidades sensoriales u organolépticas, sino que por encima de todo debe garantizarse su seguridad o, lo que es lo mismo, su inocuidad. De hecho, la seguridad ha sido siempre una condición estrechamente relacionada con los alimentos, en el sentido de que, para ser considerados como tales, no deben producir ningún tipo de efecto negativo en el consumidor (siempre que, claro está, se trate de un consumo racional).
Imagen
DIETAS SALUDABLES y ESTILO DE VIDA
EL ESTILO DE VIDA UN FACTOR ESENCIAL DE UNA DIETA SALUDABLE.

La nutrición es un factor clave en nuestras vidas. Sin embargo, no ha sido hasta las últimas décadas cuando ha obtenido la notoriedad que se merecía , sobre todo a raíz de la generalización de ciertos problemas de salud derivados de una mala alimentación. De hecho, cada día se pone en duda algún elemento de nuestra dieta como potencial riesgo para la salud (grasas, azúcar, proteínas).
En realidad, no existen alimentos más o menos sanos, sino hábitos más o menos saludables. Nuestro estilo de vida, en este sentido, es fundamental para inclinar la balanza de un lado o de otro. Éstas son algunas de las conclusiones que se desprenden del estudio Comemos como vivimos presentado en Alimentaria 2006.
La VI edición del Foro Internacional de la Alimentación presentó en la Feria Internacional de la Alimentación y las Bebidas los resultados de este trabajo de investigación dirigido por Mabel Gracia y Jesús Contreras, catedrático de Antropología Social de la Universidad de Barcelona y director del Observatorio de la Alimentación. Las conclusiones son el resultado de las entrevistas a 1.030 individuos de entre 6 y 75 años.

¿POR QUÉ COMEMOS PEOR?

El estudio desvela algunas de las pautas que justificarían nuestros malos hábitos alimenticios: el abandono de la tradición culinaria, las preferencias individuales y los mensajes nutricionales (confusos) de difícil cumplimiento son algunas de las claves que explicarían la adopción de dietas poco saludables. De hecho, nueve de cada diez españoles reconoce que sólo come aquello que le gusta, sin intentar seguir una dieta equilibrada.
Las patatas y el helado se nombran como productos favoritos de los españoles, mientras que las verduras, legumbres y pescados ( todos ellos especialmente recomendados para una vida saludable) son los menos aceptados, sobre todo por los niños y adolescentes. La inmensa mayoría de los entrevistados (77,5%) reconoce, además, que los hábitos alimentarios de la población española han empeorado.
A pesar de que los españoles ingieren un 10% de calorías menos que hace 10 años, los casos de obesidad no dejan de aumentar. Uno de cada dos adultos tiene exceso de peso y el 14% es obeso. El problema es cada vez más preocupante en los más pequeños, donde el fenómeno se extiende con rapidez: el 16% de los niños entre 6 y 12 años pesa más de lo que debería.

LOS NIÑOS, LOS JEFES DE LA CASA

Los consumidores seleccionan los alimentos para satisfacer sus gustos personales, no tanto por lo sanos que puedan ser. Según detalla el estudio , esto significa que "niños y adultos están hoy cada vez más consentidos" desde este punto de vista, fundamentalmente los más pequeños de la casa, que se han convertido en esenciales prescriptores alimentarios, ya que influyen decisivamente en las compras de toda la familia.
Y es que la "socialización del gusto", que antes comenzaba en los hogares, hoy empieza en la escuela, lo que lleva a los padres a satisfacer cualquier demanda de sus hijos cuando éstos comen en casa. El 35,7% de los entrevistados afirma que se adapta a los gustos de sus hijos "porque no se puede estar todos los días discrepando".
Dejar que los niños coman sólo lo que les gusta o lo que les apetece está provocando consecuencias negativas para la salud de los más jóvenes: de hecho, la diabetes ha aumentado de un modo muy relevante entre la población infantil y juvenil.

NUESTRO FRENÉTICO RITMO DE VIDA

La falta de tiempo para cocinar y comprar alimentos es uno de los principales motivos que explican por qué comemos peor. Se suelen adquirir productos precocinados, apenas se cocina y la ingesta es apresurada. Los horarios laborales y el vertiginoso ritmo de vida que llevamos explicarían, en parte, la generalización de estos hábitos tan nocivos.
Al carecer de tiempo, tampoco se produce la transmisión de los conocimientos alimentarios y culinarios dentro del hogar que sí tuvo lugar en las generaciones anteriores. No parece tratarse de un problema de interés, ya que un 62% de los encuestados reconoce que le gustaría saber más sobre cocina y alimentación.
De hecho, a la hora de hacer la compra, la salud es el principal factor a tener en cuenta en la adquisición de los distintos productos (el 52,8% de los españoles nombra esta variable como fundamental a la hora de llenar su carrito), seguido de los gustos personales (29,1%) y el precio (13,7%). Sólo un 2,1% se fija en las calorías en primer lugar.

El Foro Internacional propone involucrar tanto al sector privado como al público para promover patrones de consumo alimentario saludables. Por ejemplo, entre las medidas que considera deseables, estarían la reducción progresiva, por parte de la industria alimentaria, del contenido en grasas, azúcar y sal de los alimentos, la regulación publicitaria, fomentar que los restaurantes ofrezcan menús más sanos, supervisar la comida que ofrecen los centros escolares o incluir la educación alimentaria como materia de enseñanza en las primeras etapas escolares.
imagen
NUTRICIÓN y DIETÉTICA

Llevar una alimentación sana, equilibrada y que, además, nos permita mantener los kilos a raya, no es fácil, por eso cada vez son más personas, de todas las edades, las que se interesan por cuáles son las claves que nos permiten comer de un modo más adecuado. La Doctora Sánchez-Albornoz, médico especialista en Nutrición y Dietética de la clínica InstiMed nos responde a diez preguntas básicas sobre nutrición que seguro resolverán algunas de nuestras dudas.

Pregunta:¿Es posible comer de todo y no engordar a la vez? Si es así, ¿cómo podemos conseguirlo?

Respuesta: Sí se puede, siempre y cuando comamos equilibradamente, ni en grandes cantidades, ni abusando de dulces y, sobre todo, de las grasas. Puedes consumir todo tipo de productos y debes hacerlo, ya que en la variedad está el equilibrio. El problema es que nosotros comemos más calorías de la que consumimos.

Deberíamos tener una alimentación equilibrada y dedicarle un tiempo al ejercicio físico. Es aconsejable, aunque depende mucho de la persona, un mínimo de una hora de ejercicio al día: puede ser de gimnasio, caminar una a buen paso, prescindir de los ascensores, bajarse una parada antes en el autobús... siempre se puede sacar un rato para hacer una actividad física.

P: ¿Existe el llamado efecto rebote en las dietas?

R: El efecto rebote consiste en volver a engordar el peso que habías bajado con un régimen de adelgazamiento. Normalmente sucede cuando una persona no se preocupa del mantenimiento, que es la segunda fase fundamental de una dieta: primero se pierde peso y luego se mantiene. Ésta es una lucha continua para médicos como yo que llevamos a pacientes con problemas de sobrepeso.

Además, si una persona hace una dieta que no es personalizada, una dieta que sale en una revista, en un periódico, que se la cuenta la vecina o la amiga, potenciamos ese efecto rebote, porque estamos ante una dieta no individualizada. En cada persona influyen muchos factores y hay que estudiar a cada uno de los pacientes, buscarle un peso sano tras hacer un estudio exhaustivo.

Yo aconsejo siempre hacer una dieta personalizada elaborada por un médico, y luego continuar con el mantenimiento para evitar el efecto rebote. La gente se cree que el mantenimiento es otra dieta, pero no es así: estamos complementando la alimentación y mejorando nuestra nutrición para no volver a coger esos kilos perdidos.

P: ¿Por qué existe tanta preocupación por la fibra? ¿En qué nos beneficia ingerir esta sustancia y dónde podemos encontrarla?

R: La fibra es un elemento básico de la alimentación. Salvo alguna patología extrema, la fibra debe ser parte indispensable de la dieta. La encontramos en las frutas, hortalizas, verduras, cereales, etc. Con la fibra que ingerimos en estos alimentos debería ser suficiente. Si no tomamos fibra mediante estos productos en nuestra alimentación habitual, necesitaremos un aporte extra. La fibra sirve para mejorar el tránsito intestinal.

P: ¿Qué opinión le merecen los productos enriquecidos, es decir, leche, yogures, zumos u otros productos envasados enriquecidos con vitaminas, minerales, ácidos grasos u otro tipo de nutrientes?

R: Yo siempre aconsejo a mis pacientes a que vayan al mercado y que se aprovechen de lo sanos que son los productos frescos. Por otra parte, no es tan verdad todo lo que ponen en estos artículos. Yo les digo a mis pacientes que se lean bien los ingredientes de lo que compran. No son conscientes de que quizá estén tomando sal, azúcares, ciertas harinas y determinados aceites que no necesitan en su alimentación.

Si llevas una alimentación equilibrada y variada, no te hace falta ningún producto enriquecido, consigues de los alimentos las suficientes vitaminas, minerales o fibra. Otra cosa es que haya personas con carencias, pero aquí ya tendríamos que personalizar la alimentación de esa persona concreta.

P:¿Qué piensa de las dietas milagrosas? ¿Son peligrosas para la salud?

R: Decididamente sí son perjudiciales. Las 'dietas milagro' deberían prohibirse, porque producen desajustes en el cuerpo y, si se abusa de ellas, pueden romper el metabolismo de quien las practica: esas personas pueden ser candidatas a tener siempre tendencia a engordar o a adelgazar. En una dieta bajo control médico siempre vas perdiendo peso equilibradamente y progresivamente: eso es lo sano.

Las dietas drásticas y los productos milagros deberían estar prohibidos. Este tipo de información es nefasta y hay que tener mucho cuidado con estos temas sobre todo con los adolescentes, que son muy vulnerables ante la influencia de la moda y la tiranía de la imagen.

P: El 20% de la población española es obesa, a pesar de que en España se goza de la alabada dieta mediterránea. ¿Cómo es posible?

R: Es posible porque no estamos llevando a la práctica esta dieta. La gente no come fruta, no come verdura, no come legumbre ni pescado. El problema es que estamos perdiendo los valores de la dieta mediterránea. Cada vez más la gente tiende a la comida rápida, a la comida prefabricada. Por ejemplo, al niño es más fácil darle bollería industrial que hacerle un bocadillo, darle un batido enriquecido, a que tome un buen vaso de leche en casa. Nosotros mismos no utilizamos la llamada dieta mediterránea que se alaba en todo el mundo.

P: ¿Qué opinas de los complejos vitamínicos?

R: Partimos de la base de que las vitaminas no son medicinas, las encontramos en los alimentos. Una persona bien nutrida ya toma suficiente aporte de vitaminas y no necesitamos esos complejos. Aunque, claro, puede suceder que una persona tenga un estado carencial o que su cuerpo tenga mucho desgaste por actividad o enfermedad y los necesite. Pero si una persona come bien, no necesita ningún suplemento.

P: Otro tema fundamental es la comida rápida, cada vez más extendida. ¿Qué se puede hacer para comer bien en un fast-food?

R: Yo a mis pacientes a dieta les aconsejo que si no tienen más remedio que acudir a estos lugares, que tengan cuidado con lo que piden y conseguirán comer bien y de un modo saludable. Poco a poco están cambiando los menús de estos establecimientos y mejoran en variedad, así que podemos recurrir a ensaladas. Si nos gusta mucho la carne de hamburguesa, podemos pedir una, pero no consumiremos ni el pan ni las salsas y así tendremos una ensalada y una pieza de carne.

O bien, podemos optar por las hamburguesas de pollo, con ensalada y pechuga a la plancha. Te tomas tu refresco light y no estás engordando. Evidentemente lo que no debes comer por sistema es la hamburguesa con el pan, el ketchup, la mostaza, las patatas fritas y el helado. No se puede abusar.

P: ¿Y qué sucede con los refrescos?
R:Si tú te tomas sólo un refresco de cola cada día, no pasa nada. El problema es que hay gente que come con uno o dos litros de refresco. Una bebida de este tipo de vez en cuando no viene mal, pero ingerir todos los días un litro de refresco de cola no es sano, pero ni un litro de refresco de cola ni de naranja, ni de limón, con o sin burbujas. Como siempre, hemos de tener un control.

P: ¿Qué opinas de las bebidas alcohólicas como el vino o la cerveza, incluidas en la pirámide alimenticia? ¿Y respecto al agua?

R: El vino no es malo y la cerveza tampoco. Pero si haces un régimen de adelgazamiento, sí son bebidas negativas, sobre todo por el alcohol que contienen. Si vienes a mi consulta y tienes que perder 20 kilos, pues no puedes ni probarlas. Si tienes que perder 3 kilos, pues te diré que puedes tomar un vinito o una cerveza el fin de semana, pero nunca no se puede abusar. En su justa medida, todo es aceptable.

Respecto al agua, es obligatorio beber dos litros de agua al día, seas como seas, joven, mayor, hombre o mujer. Es un hábito necesario como la ducha. Yo a mis pacientes les digo: "hay que ducharse por dentro igual que por fuera".
imagen
 
Las 23 Pregruntas Frecuentes en OMNILIFE
Para información personalizada contactar con el
DMI Omnilife del Perú Ing. Jorge Luis Vega Soto,
llamando al 956224086 ó al 056534392 y si vas a comprar algún producto OMNILIFE hazlo dando el siguiente código al hacer tu compra 51618067VSJ